...
Lux
La blanquecina luz de la sala del hospital me dio directo en los ojos cegándome momentáneamente. Me quede petrificada por una milésima de segundo que me pareció una eternidad. Había soñado con Jobad, de hecho había soñado que estaba teniendo sexo con él, y no sabía si había hecho algún ruido, movimiento, o gemido, que llamara la atención de Lilyth, quien me estaba mirando fijamente con sus grandes ojos. Sentía como la sangre me empezaba a subir a las mejillas al darme cuenta que estaba un poco mojada, mientras que Lilyth parecía esperar a que dijera algo. Sin alzar mucho la voz, disimulando con mi voz ronca el bochorno de haber soñado con algo así en la situación y el lugar en donde estaba.
-Los doctores han dicho algo nuevo?- pregunte. Una parte de mi genuinamente interesada, y la otra sabiendo la respuesta.
-Nada nuevo. - me contesto Lucy.
-Y Lucy?- dije siguiendo el hilo improvisado de los pensamientos secundarios que surgían en mi mente, para no pensar en el ya de por si presente pensamiento principal del sueño que había tenido.
-Lo llame par de veces cuando salí horita, pero no me contesto- dijo Lilyth frunciendo ligeramente el entrecejo, y los labios, un gesto que solía hacer cuando se callaba lo que pensaba.
- Qué raro se supone que ya estuviera aquí.- dije ya desinteresada, y para darle cuerda al pensamiento dramático que me imaginaba que se estaba formando en la mente de Lilyth.
-Posiblemente se paró a comprar algo, ya sabes cómo es el- me recosté en el asiento, y deje de mirar a Lilyth.
-Ujum- era graciosos ver como las personas se auto consolaban cuando alguien les seguía el juego en sus más descabelladas ideas. Psicología inversa, que mucho funcionaba esto, casi igual que la fe, para mí un lavado de celebro mundial.
-Con que soñabas?- pregunto de momento Lilyth, haciendo que perdiera del todo la línea de pensamientos con la cual me estaba distrayendo tan efectivamente y toda mi atención se posara en ella nuevamente. Aunque no la estaba mirando directamente, no quería parecer sorprendida.
-Con nada- respondí rápidamente. Sabía que no podía vacilar al hablar si es que quería acabar ese tema al instante, pero el responder tan rápido tampoco pareció funcionar, creo que parecía a la defensiva.
-Parecías muy agitada en...
-Agitada?- la corte involuntariamente. Esta vez no pude evitar mirarla, aunque intente disimularlo. Sentí un vacio en el estomago, y cuando hable el tono de mi voz fue más agresivo del que pretendía, o esperaba escuchar salir de mi boca, que de pronto se sentía seca. - A que te refieres?
- Mientras dormías, te veías...- vacilo un poco al decir sus siguientes palabra. -intranquila...
Me estaba mirando sin pestañar, parecía tener rayos x en los ojos. Estaba intentando ver alguna reacción en mi.
-como si tuvieras una pesadilla. -seguía escudillándome con la mirada.
-Ya veo- dije intentando parecer que recordaba algo. Lo que soñé estaba lejos de ser una pesadilla. -probablemente eso fue lo que paso...
-JA- exclamo en una explosión de energía, posiblemente demasiada fuerte para una sala de hospital, donde ahora todo el mundo nos miraba. como si me hubiera leído el pensamiento. - dijiste que no habías soñado na...
- Pero no recuerdo- dije alzando mi voz un tanto por encima de la suya, para que me oyera claramente, pero no lo suficiente como para molestar más a las demás personas. Esa situación ya me estaba molestando.
-Ok - dijo lentamente Lilyth, volviendo a fruncir el entrecejo y los labios ligeramente. Que tanto no me estaba diciendo sobre lo que sabía, o que tanto sospechaba de lo que yo había soñado... pero que estoy pensando, como diablos va a saber que estoy soñando? No estoy pensando con claridad, posiblemente porque aun estoy aturdida por el sueño. A menos que me haya puesto a gemir como loca por la excitación, ella no podía saber ni de cerca con lo que yo había soñado.
Aproveche que se puso a hacer algo con su celular para dejar de mirarla, sino volvería a tomar el tema. "Que mierda", pensé sobre esta estúpida situación. Que loca piensa en sexo en estos momentos, "Angélica Marie Cruz Santiago claro esta". Parecía haber pasado una eternidad desde que me vestí para morir. Todo había pasado tan rápido, apenas unas 4 horas atrás, quizás cinco, perdí la noción del tiempo al quedarme dormida.
-Sabes porque lo hizo?- pregunto Lilyth, volviéndome a coger desprevenida por tercera vez en la noche. La mire con mi mente en blanco, se estaba refiriendo a Jobad y a su intento de suicidio obviamente. Empecé a entender a que se refería su pregunta, pero mi mente persistía en hacerme pensar en cosas por las que yo había decidido suicidarme, en vez de pensar en alguna señal que el diera.
-No se - dije finalmente. "Aunque te puedo decir porque yo lo voy a hacer, y nadie se va a dar cuenta de mis sutiles señales", pensé treguándome las palabras. "Estúpido Jobad, que diablos te podía estar pasando a ti para que tomaras esa decisión, y como no me di cuenta? Tan sumergida estoy en mi propia mierda que no puedo ver lo que le pasa al resto del mundo?"
-Lo siento, hable sin pensar - dijo Lilyth.
Debió pensar que mi cara de amargada fue por su pregunta. Que mucho las personas asumen las cosas eso me saca de quicio, sobre todo cuando yo lo hago. Ya no podía estar ahí mas, tenía que salir lo antes posible. El sueño con Jobad, su intento de suicidio, mi frustración por no poder yo tan siquiera poder decir que intente suicidarme, la preocupación por Jobad, la ira que sentía hacia él, las ganas que tenia de tener sexo, y lo sucia que me sentía por pensar eso en estos momentos, y la presencia de Lilyth, con sus rara forma de ser no ayudaba mucho. "Mira quién habla de rara", mire a mi amiga, podía decirle "No te preocupes", y después pararme y decir que necesitaba tomar aire fresco o algo así, pero que salió de mi boca fue toda la presión que tenia acumulada.
-Igual que cuando me textiastes preguntándome por el suicidio- dije secamente y mirándola directamente a los ojos. La realidad es que no estaba molesta con ella, estaba molesta en general. Lilyth me miraba sin saber que decir, pero no me interesaba que dijera nada más. -Espero que no se te haga costumbre lo de no pensar. Aunque quizás eso responde tu pregunta de por qué lo hizo.
Me quede sorprendida por lo que le acababa de decir. "No pensar", y si yo tampoco estaba pensando bien las cosas? Tras un momento de incomodo silencio me levante, con demasiadas cosas en la mente como para pensar una sola. Lilyth estaba callada, sabía que había logrado hacerla sentir mal. Luego le pediría perdón por eso, ahora era tiempo de moverse.
-Vengo ahora - dije y me fui sin esperar un respuesta. Pobre Lilyth, tenía que estar mirándome todavía sintiéndose abochornada. Camine sin mirar atrás, con u paso rápido, rígido y decidido, pero inmediatamente me sentí fuera del alcance de mi amiga baje la velocidad de mi "pasarela".
No tenía ni idea de hacia dónde me dirigía, pero sabía que tenía que hacer una parada en el baño urgente, me sentía sucia, y tenía que limpiar el pequeño desastre que había entre mis pierna, no porque fuera mucho, más que todo por el simple hecho de no sentirlo.
...
Me quede pasmada ante lo que me dijo Angie, sabía que no debí decir eso, pero le pedí perdón. "Perra", se me ocurrió pensar, pero rápidamente me dije a mi misma "se la tiene que estar pasando muy mal, al punto de tener pesadillas, lo que dijo lo dijo por molestia". Suspire y mire nuevamente la hora en mi celular. 12:03 am, no tenia llamadas perdidas de nadie, y sin contar a mis padres nadie sabía que estaba aquí. Pensé llamar a Joseph, pero no tenía cara para hacer eso después de la discusión que había tenido con él la ahora pasada mañana. Un text sería mucho mejor, no el que él fuera muy amigo de Jobad, pero se habían conocido, y parecía caerse bien. Sobretodo después de que Jobad y yo nos dejamos. La verdad era que quería que él estuviera conmigo.
No sabía cómo comenzar el mensaje, quizás debería empezar por decirle la verdad, y no cubrirla con la excusa de que Jobad se estaba debatiendo entre la vida y la muerte para que él estuviera conmigo. Comencé a teclear: "Joseph, x favor..." creo que esa era la manera correcta de empezar, "ven al hospital central, un amigo c intento suicidar, y d verdad me gustaría q me acompañaras, no quiero sentirme sola, y aunq suene egoísta, t necesito."
...
Ya me había lavado, y me encontraba sentada en un inodoro. De entre todas las cosas que tenía en la cabeza me sorprendió estar sonriendo por el sueño que tanta incomodidad me causo al principio. No fue un mal sueño, había tenido peores, lo malo fue en las circunstancias que lo tuve. Lo real, y lo sensual que se sentía me choco al tomarme con la realidad del iluminado hospital. Además me sentía incomoda de estar en ese lugar, odio los hospitales. Pero había algo que despertaba mi curiosidad más que todo, aunque me sentía cruel por pensar en ello. Porque Jobad había decidido suicidarse. Sabía que había roto con Vanessa hace algunos días, pero no creía que fuera solo por eso, nunca es por una sola cosa, y normalmente se está un tiempo en un estado depresivo, por un largo periodo antes de tomar una decisión como esa. A menos que Jobad sea un estúpido y lo hizo sin querer. No, no, los mensajes de despedida, la soga en la cocina y lo demás eran un mensaje claro, a menos que alguien planeara eso para hacerlo parecer un suicidio, lo cual es tan improbable como los unicornios y las serpientes que hablan. No puedo creer que no me haya dado cuenta. No puedo creer en todas las cosas que no me he dado de cuenta o no quise darme cuenta, que no es lo mismo.
Estoy aquí como una imbécil, pensando, en cosas sin sentido, que agudeza la mía. Pero la verdad es que de todos los lugares del hospital donde único me he sentido un poco menos incomoda es este baño. Es más oscuro que las demás arias, y los cubículos metálicos me hace sentir menos frio que las lustrosas y blancas paredes, en dúo con los pisos pulidos, y tan faltos de personalidad que siento que me llevan el alma. Es ridículo, lo sé. Sobre todo porque fue aquí donde vomite. Alguien entro al baño. Espero que no seA Lilyth persiguiéndome. Me doblo un poco para ver el casado de la nueva visitante y comprobé que no era Lilyth, era una enfermera. Estar en este cubículo representa perfectamente la visión del mundo de las personas, tan limitada y creemos saberlo todo, cuando apenas podemos ver un pedazo. Siempre sentados en privado con nuestros propios pensamientos, mientras olemos nuestra propia mierda.