Llego a la casa, como todos los días, igual de vacios, igual sin sentido, igual de aburridos, llamo desde afuera para que me abran, pero nadie responde, hago otro intento, pero solo me responde el silencio. De pronto recuerdo que traigo las llaves con migo, busco en mi bolsillo, introduzco la llave en la cerradura, le doy media vuelta a la manecilla y por fin puedo entrar a mi hogar, dulce hogar.
Abro la puerta y todo está oscuro, todo aun mas callado, y siento el desasosiego muy dentro de mis entrañas. Como si el techo colapsara, cae sobre mi esta pena, este vacío, lleno de nada, y la nada que una vez fue todo es lo que queda. Menos que cero, menos que negativo, más que una simple tristeza o crisis, negativo cero sería un buen termino para lo que siento, más que nada, igual a no existente, más que inútil.
Llevo así meses, pero al entrar a la desolada casa algo cambio, algo dentro de mi despertó de un largo sueño. Como una buena bofetada en lo más profundo de mi ser, un golpe que no me hizo sentir mal, o mejor dicho no me hizo sentir peor de lo que estaba. En mi mente se filtraba un deseo inequívoco de terminar con todo de una vez, y ya no soportar esta mierda. No era la primera vez que pensaba en ello, pero de pensarlo a decidirlo hay una gran diferencia, y de decidirlo a hacerlo una aun mayor.Ya está ?para qué seguir?...pero ?como lo hago?, o si prefieren verlo de otra forma ?como la deshago? En mis pensamientos, de por si dramáticos, se van acumulando ideas para matarme, pero las voy descartando una a una, quiero que mi muerte sea lo más limpia posible, y sin pastillas. Llego automáticamente a la cocina y comienzo a observar detenidamente todo lo que hay en ella. Mi vista se detiene en los cuchillos ya sin filo al lado de el fregadero, he imagino el esfuerzo que tendría que hacer para desgarrar la piel de mis muñecas y así abrir la llave que le da paso a la fuente del elixir que una vez hace contacto con el aire se vuelve roja...la sangre. El esfuerzo seria mucho y además seria un fastidio para quien le toque limpiar, más aun, si es un familiar el que lo hiciera seria un trauma, aunque de cualquier forma lo será, ?verdad?
No, no voy a ser tan egoísta, decido salir de la cocina cuando me fijo en una cuerda gruesa tirada en el piso, la miro, y casi siento que ella me devuelve la mirada, después de unos segundos en silencio le pregunto en voz alta:
-?Que carajo hace una cerda en la cocina?- ella (La cuerda) se queda en silencio, pero parece que me invita a usarla.
No tiene sentido que una cuerda este tirada en la cocina, pero tampoco lo tiene preguntarle a la cuerda que hace ahí, pero el punto es que por alguna razón ahí esta. Mi mente tan hábil para los pensamientos pesimista comienza a viajar fugaz entre un mar de imágenes y datos que me recuerdan que a menos que mi cuello se rompa al instante tendré, aproximadamente, de 1 a 2 minutos para desesperarme y arrepentirme mientras me asfixio y mi traquea es presionada por una cuerda que me va a escocer la piel del cuello, y cortarla no sería una opción, porque moriría 5 veces antes de poder cortar la gruesa cuerda con uno de los cuchillos botos de la cocina. Así que, con estos pensamientos, rechazo la tan tentadora oferta de usar a la "Señora Cuerda" y le doy la espalda.
Contra mi voluntad salgo respirando de la cocina y me paseo por toda la casa buscando una nueva solución para mi dilema de ?Como hacerlo? Llego a mi cuarto y me tiro en la cama llena de ropa, mientras me resigno a no tener una pistola que me facilite las cosas. Los sesos ciertamente son peor que la sangre para limpia, pero al menos un balazo seria algo rápido para mí.
Me quedo embelesada mirando el abanico de techo y sigo sus aspas con la mirada mientras recuerdo por centésima vez que las únicas pastillas que hay en la casa son un par para el dolor de cabeza, y aunque las mesclara con alcohol probablemente (99.9% segura) no moriré. Peor, vomitaría y no tan solo no me suicidaría sino que quedaría viva para limpiar mi vomitoso desastre, y eso sería toda una tragedia.
- Ufff!- resoplo frustrada- ?Quien dijo que la muerte era fácil?
CONTINUARA....
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